Alejandra Dandan, Diario Página 12, 24/04/2006
“Los militares habían dicho que no reconocerían el asilo político”. Enrico Calamai estuvo en Buenos Aires entre 1972 y 1977. Pese a la presión de su propia Cancillería, refugió a decenas de perseguidos por la dictadura, les entregó pasaportes y pasajes de avión para escapar a Roma. Hace pocas semanas fue condecorado por el gobierno argentino.
Entrevista a Enrico Calamai
–Usted llegó en 1972. ¿Qué es lo que conocía de la Argentina?
