Carlos E. Lippo, Ensartaos, Caracas, 12/07/2017
Como hemos venido señalando en artículos anteriores, el ataque informático o cibernético (“hackeo”), se ha venido consolidando entre nosotros como un arma más del arsenal de la contrarrevolución, que la viene aplicando a sistemas operativos automatizados, asociados o no a la prestación de servicios públicos, así como a portales web del gobierno y de organizaciones revolucionarias, con el apoyo de sus asociados del exterior y de una quinta columna enquistada en la administración pública. Tales ataques suelen ser intensificados en la víspera de acontecimientos importantes, aplicados en forma aislada o en combinación con otro tipo de acciones de desestabilización, con el propósito de apoyar la guerra económica y la guerra psicológica que nos han venido aplicando.











