Cástor Diaz*, 14/04/2014
Los juristas tienen como principio para la
aplicación del derecho, en cualquier litigio, que a “confesión de partes,
relevo de pruebas”. Es decir que cuando existe la confesión de una las partes
involucradas, la discusión o trabajo en la consecución de pruebas, cesa, porque
ya ha sido admitido el origen de la causa.
Es lo que se puede
aplicar a la posición de la Conferencia Episcopal Venezolana, publicada
a propósito del fracaso del golpe de Estado terrorista, que el pueblo
venezolano civil y uniformado, con su sabiduría ha derrotado. El comunicado
suscrtito por los Cuatro Jinetes del Apocalipsi, no puede ser más grotesco,
irrespetuoso y violento contra la voluntad de la inmensa mayoría del pueblo
venezolano católico, practicante, y de la soberanía de la República Bolivariana
de Venezuela.
