Prefacio
El texto que publicamos
aquí es la reproducción integral (ya aparecida en nuestro bimensual «Il Programma Comunista», n° 13, 14 y 15
de 1957) del informe homónimo que tuvo lugar en una de nuestras reuniones
generales en Francia. En la larga obra de reexposición de la doctrina marxista
integral, que el Partido desarrolla desde hace ya decenios contra las mareas renovadas
del revisionismo, este trabajo ocupa un puesto tanto más importante cuanto que
las desviaciones denunciadas aquí a la luz del marxismo en los grupitos
italianos y franceses de falsa izquierda (desviaciones
que no son fenómenos nacionales, sino mundiales) han vuelto a tomar un
nuevo vigor y hasta se han vuelto el pan cotidiano sea de los titulados
partidos «comunistas» de filiación rusa, china u otra, sea de los innumerables
conciliábulos de «contestatarios». Es una prueba de la vitalidad y, al mismo
tiempo, de la invariancia de la doctrina marxista, contra las pretensiones de
descubrimiento de los «innovadores», el que nuestra feroz polémica de hoy pueda
repetir los clásicos cepillazos de Marx y Engels tal como fueron asestados a
Proudhon en 1847 y al naciente partido alemán embadurnado de lassallismo en
1875, como además, naturalmente, los términos del Manifiesto.
