El movimiento de emancipación independentista en Haití se inició en 1790, mucho antes que la mayoría de las colonias españolas de América. La Revolución francesa que había triunfado un año antes, concedió igualdad jurídica y política a los negros y mulatos haitianos, pero no proclamó el fin de la esclavitud. Sin embargo, estas reformas, fueron desoídas por los haitianos blancos de origen francés lo cual fue caldo de cultivo para que se desataran constantes rebeliones de esclavos.