Pedro Marillán Sánchez, Caracas 06/07/2014
Nada es más pernicioso, negativo y aventurero que la mentira y sobre todo cuando se hace de forma tan descarada a un Pueblo que día a día, ve la verdadera realidad, hemos retrocedido kilómetros en materia social y económica, nos acercamos peligrosamente a una estocada cruel en contra del presupuesto de los más humildes, en materia ideológica no hemos continuado pero para nada, la creación de conciencia revolucionaria, nos han querido transformar en un pueblo farandulero y más consumidor que nunca, como si nuestro presupuesto “el más alto de América Latina”, nos permitiese hacerlo y por supuesto es revolucionario hacerlo, esto viene sistemáticamente ocurriendo desde hace más de un año camaradas, hoy, estamos volviendo al pasado, tal como lo cantaba ALÍ Primera * la verdad de Venezuela no se ve en el Country Club, la verdad se ve en los cerros y barrios con sus más elementales necesidades e inquietudes* el consumismo es avalar el capitalismo y no ver la inmensa necesidad que se cierne sobre la población, de la misma forma que se hace cola para lo más básico como es el alimento, la vemos para adquirir un Celular o las famosas Tabletas de última generación ¿Quien es, o son los responsables de tamaña incoherencia?