El Internacionalismo/Lotta comunista, Abril 2015
Henry Kissinger en World Order, orden mundial, dedica una parte del capítulo sobre Irán a la «proliferación nuclear en Oriente Medio, donde se delinea según su opinión una modificación de la balanza en la región potencialmente «histórica». Aunque esté travestida en términos de capacidades científicas y técnicas, escribe, «la cuestión está en el corazón del orden internacional», frente a la prospectiva «de una carrera atómica en la región más volátil del mundo».
En los años de la guerra fría, la disuasión podía calcularse porque la confrontación abarcaba «sólo a dos superpotencias nucleares», los Estados Unidos y la URSS. A medida que más actores disponen del arma atómica, «el cálculo de la disuasión se hace más efímero y la propia disuasión menos confiable»; es más difícil comprender a quien están dirigidas amenazas y contra-amenazas y «sobre la base de qué cálculos». Tres presidentes norteamericanos de ambos partidos y todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania habían declarado «inaceptable» un Irán atómico y habían pedido un bloque «incondicionado» contra el enriquecimiento del uranio necesario para construir las armas.

